sábado, julio 10, 2010

CALABAZA-CALABAZA Y TALANQUERA

CANTV, CALABAZA - CALABAZA Y TALANQUERA


Eligio Damas

“Érase un hombre de una nariz pegado,
érase una nariz superlativa”.
Quevedo

La hipérbole de Quevedo, es buena para aplicarla a las empresas telefónicas del Estado, sobre todo de CANTV, por su publicidad. Por el espíritu consumista que ésta exhibe, tanto que uno les ve como adheridas a él. Cual si la voluntad que excita a hablar telefónicamente sin medida fuese el mismo gerente empresarial. Entonces como Quevedo, uno podría decir, no érase, pero si son unas empresas pegadas a un enorme cartelón publicitario que pregona “gasten, derrochen, hasta reventar”.
Después de las nacionalizaciones de las telefónicas fija y móvil, conocida la última como Movilnet, continuaron las pautas que los anteriores propietarios habían aprobado. Uno, generalmente poco dado a dejarse pasar contrabando, en aquellos momentos adoptó una actitud permisiva, pensando se trataba de acuerdos y compromisos previos de la empresa que no podían romperse de manera abrupta.
Pero si llamamos la atención sobre la insistencia publicitaria para que el usuario del servicio telefónico que, a partir de esos días, empezaba a prestar el Estado, intensificase su consumo.
El presidente, quien está en todo, habla contra el consumismo de manera insistente. Lo hace por distintos motivos. Hasta porque en su humilde casa, como en la de la mayoría de los venezolanos de su generación, le enseñaron sanos principios. No derrochar agua, prender o dejar prendidos bombillos innecesariamente; hablar por teléfono, si el servicio se tenía, lo indispensable. Estrictamente prohibido estaba hacer visitas mediante la línea telefónica y particularmente “pelar pava” por ella, menos discutir de política, ni dar o recibir clases.
Hoy, hasta por asunto planetario, subsistencia, las prácticas contra el derroche han alcanzado carácter racionalmente estratégico. No es asunto de frugalidad, estoicismo, modestia ni una percepción filosófica compleja, referida a valores coherentes con una visión nueva y solidaria de la vida. Tampoco asunto de buen gusto y discreción contrario al exhibicionismo, nuevo riquismo y despilfarro.
La nueva sociedad, justa y equilibrada que añoramos construir demanda una conducta sencilla y discreta para que bienes de Dios y hombre alcancen para todos y el planeta pueda cobijarnos. Además, debemos usar nuestro ingreso de manera que alcance.
Pero volviendo al inicio, uno podría decir casi con certeza, que quien o quienes promueven, planificadamente y usando en esta época los recursos del Estado, prácticas consumistas, copiadas de cultura, lógica y espíritu capitalistas, están muy cerca de saltar la talanquera.
Por eso, el joven vestido de rojo rojito, que “calabaza-calabaza”, ofrece “los planes para tu casa”, a nombre CANTV, sin quererlo o sin saberlo, pero cobrándolo y no importándole, contraviene los principios del proyecto del gobierno y pueblo bolivarianos. Pero uno bien sabe que no es del ciego la culpa.
En la pauta o cuña publicitaria, el joven exalta conductas que siempre, aún en la IV república, en nuestros hogares habían sido censuradas. Entre estas la del joven que tiene novia y con ella se guinda por teléfono a pelar pava. No es que uno se oponga tozudamente a eso. Es un asunto muy personal. Pero es insólito que el propio Estado, a través de unas de sus empresas, por interés mercantil, o capitalista, promueva esas conductas; no se percibe concordante con ideales socialistas tan pregonados por el presidente. Parece como desafortunada la recomendación y lugar común del rojito, que “quien tenga novia que la atienda” por teléfono.
No es suficiente decir lo que hemos dicho, pues además luce desacertado e incoherente que, en esas tareas, en empresas nuestras, decidan personas que, como en la hipérbole de Quevedo, están pegadas a conceptos tan superlativos que incitan saltar la talanquera.

--
Publicado por Eligio Damas para blog de Eligio Damas el 7/07/2010 04:19:00 PM

No hay comentarios.: